COLOMBIA HARÁ PLAN A 30 AÑOS PARA LA ECONOMÍA DEL HIDRÓGENO

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Luego de apostarle a la generación a gran escala de energías renovables no convencionales basadas en fuentes como el sol y el viento, mediante la primera subasta de contratos de energía a largo plazo del 2019, desde finales de 2020 el Gobierno avanza en la elaboración del mapa que el país debe seguir para incorporar el hidrógeno a su canasta energética, un paso clave en el mundo para la descarbonización y en el que Colombia no se puede quedar atrás.

Con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se presentará en el segundo trimestre del año la hoja de ruta que define un plan a 30 años para establecer en Colombia una economía del hidrógeno. Lo anterior evaluando, según el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa Puyo, posibles fuentes de hidrógeno verde y azul, las oportunidades de mercado en diferentes segmentos y las posibilidades de exportación a países como Alemania y otros de Europa, dado que para los próximos años se calcula una fuerte repunte en la demanda de este gas.

Según datos recopilados por el Ministerio, entre el año 2000 y el 2018 hubo un crecimiento del 40 por ciento en la demanda mundial de hidrógeno, pero hacia el año 2030 se espera un crecimiento exponencial, con una demanda que va a duplicar ese crecimiento en los próximos cuatro o cinco años, y que para ese año llegaría a los 8 millones de toneladas al año.

Guilherme de Mendonça, gerente director de Siemens Energy Colombia, dice que el hidrógeno verde se obtiene mediante la producción de electricidad de fuentes renovables limpias como el sol y el viento, la cual se aplica al agua mediante la electrólisis, separando la molécula del hidrógeno de las de oxígeno.

Ese gas hidrógeno se almacena y se puede aplicar con mezclas de gas natural para la combustión de los vehículos, o a través de un proceso de síntesis con gas carbónico (CO2), que se captura de la atmósfera limpiándola, pueda dar origen a combustibles sintéticos, para exportar, principalmente.

También está el hidrógeno azul, que es el que viene de los combustibles fósiles, sobre todo gas natural y carbón, pero que supone un sistema de captura y almacenamiento del carbono, para que cumpla con el propósito de descarbonización.

“El hidrógeno complementará la matriz de generación del país porque permite aprovechar los recursos de las energías renovables, provenientes del sol y del viento, para generar este energético por medio de electrólisis y así producir electricidad en días sin viento o en periodos sin luz solar, permitiendo avanzar hacia un sector energético más moderno, eficiente, confiable y sostenible”, aseguró el ministro.