SIGUEN CAYENDO RESERVAS DE PETRÓLEO Y GAS NATURAL

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La pandemia por la covid-19 que llevó a una caída en la demanda de combustibles de casi 10 a nivel mundial, y la guerra de precios entre Rusia y la Opep le pasó cuenta de cobro a la operación petrolera del país derivando en un decrecimiento marcado en la incorporación de reservas de hidrocarburos.

Mientras en los remanentes de crudo, al cierre del 2020 llegaron a 1.816.000 de barriles para 6,3 años, las de gas natural fueron de 2.949 gigapies cúbicos (GPC) para 7,7 años, lo que significa un decrecimiento del más del 11% y del 6,7% respectivamente, en comparación con las cifras del 2019.

“El 2020 fue un año desafiante para el mundo entero, y el sector minero-energético no fue la excepción. El país tiene por delante un reto importante de cara a aumentar sus reservas probadas tanto en crudo como en gas: el primero por su importancia macroeconómica y fiscal que se traducen en desarrollo e inversiones en las regiones, y el segundo por su papel fundamental como un combustible más limpio, clave para la transición energética, el cierre de brechas energéticas y porque es un hidrocarburo consumido 100% en el territorio nacional”, aseguró el Ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.

A nivel regional, Meta sigue siendo el departamento que más aporta en materia de crudo, con un 50,2% de las reservas probadas del país (912 Mbls), seguido por Casanare con el 19,9% (361Mbls) y Santander con un 8,6% del total (156 Mbls). Rubiales (259 Mbls), Chichimene (187 Mbls) y Castilla (118 Mbls) encabezan la lista de campos con mayores reservas probadas.

El 57% de las reservas probadas de gas se encuentran en el Casanare (1.680 Gpc). Le siguen La Guajira con un 15% (453 Gpc) y Córdoba con 10% (302 Gpc). Los campos que concentran la mayor parte de estas reservas son Cupiagua (600 Gpc), Pauto (499 Gpc) y Cusiana (444 Gpc).